“Yo estoy vivo. Y quiero seguir viviendo.” Maradona, después de que le dieran por muerto en algunos medios. * “Quién hace falta a quién y quién hace más falta que el otro”. Minuto y resultado. * De los autores que le importan los que menos importantes le parecen son aquellos que en lugar de modificar su forma de relacionarse con su entorno, tan sólo alteran su manera de referirse a él. * “Amor, la noche termina.” Alberto García Alix. * Se sintió extraño con la cara embarrada y las ropas mojadas por la lluvia. Miró hacia abajo mientras corría al notar que algo le arañaba el gemelo derecho. Se detuvo y vio que tenía una de sus zapatillas desatada. Luego miró más allá y en el se instaló la tristeza que contiene una onda, un círculo en un charco, el encuentro fugaz (una ascensión realmente corta: esa resistencia) entre lo que cae y lo que espera. El asombro: suspensión generosa, la vida detenida porque al fin brota la vida. * La conocí un viernes. Un mes después vivíamos juntos. No sé de quién pudo ser la idea. Ni qué día lo decidimos. Seguramente un viernes. Un viernes por la noche. Un amigo suyo trabajaba como fotógrafo para un periódico local y nosotros nos disfrazábamos para algunos de sus reportajes: fuimos peregrinos al mediodía, escoceses en carnaval. Nos venía bien para el alquiler. Los domingos por la mañana nuestros amigos llamaban al timbre pero cuando les abríamos la puerta se negaban a subir pues sólo querían que pusiéramos un disco y abriésemos la ventana. Iban a comprar algo de beber y se sentaban en la acera. Decían: La gloria: sol, cerveza y música. Comienzo relato. * Aliento y cuando. Título. * Hellen Séller, ciega y sordomuda, que tuvo su primera experiencia comunicativa con su educadora a través del contacto con el agua. Relato. * No escribía, no leía. Tenía el día entero para él y no había nada en el día. Se rindió. Trató de permitirse no escribir ni leer o al menos no sentirse culpable por no hacerlo, pues de una forma u otra, había llegado a la conclusión de que no escribir ni leer no venía a ser lo mismo que comer sin tener hambre sino tener hambre y a pesar de comer no sentirse nunca saciado. * Al fin y al cabo la intuición era tan sólo la forma que tenía de hacer pasar el azar por intención. * Lo que hay entre las necesidades y las capacidades: eso es el destino. * Tu alegría. Título. * Encontró una ayuda inesperada en la visión de los cristales rotos y apilados junto a las vías en los que la luz del sol se reflejaba en todas direcciones. * Anotaba así: con la urgencia con la que alguien grabaría su nombre en una lápida. * Llamamos verdad no a aquello que es cierto sino a aquello que nos parece innegable. * Con el punto y seguido la narración, la fluidez, la unidad y la autonomía. Con el punto y aparte la sentencia, la intención, el ingenio y en el mejor de los casos, el oído. * Quizá deba intentarlo así: no resolviendo los enigmas que les plantea a los demás, sino creándolos para él mismo. * “No eres alguien de quien se pueda uno fiar: tomas decisiones definitivas a partir de sensaciones pasajeras.”. E. * K: los personajes se ven atrapados por sus propias palabras, enredados en aquellos argumentos con los que intentaban no sólo defenderse sino atacar, aquellos argumentos que ahora les son devueltos con una lógica implacable. * Cerrarás los ojos cuando me veas. Título. * Hoy podría haber hecho algo bueno (hermoso y útil) y no lo hice. Será eso la culpa. * Influencias: de quien tú eres y de quien yo soy sale ahora esto, que tiene su origen en nosotros y por eso no nos pertenece a ninguno de los dos. * Unas manos siempre juntas serán unas manos vacías. * “Si tu destino es ser este obrero llamado compositor, sabes que tienes que ir a trabajar todos los días, tienes que estar preparado, pero realmente no diriges la empresa.” Leonard Cohen. * En el tren, una niña apareció de repente. La madre, desde el otro extremo del vagón, corría tras ella y en cuanto la alcanzó, cogiéndola con fuerza de la muñeca y tirando de ella con saña, le dijo: Estas cosas no se hacen, ¿ves?, castigada. Y entonces la niña le pegó a la madre con la mano que tenía libre. En el brazo, en la cadera, donde pudo. * La montaña crece sola, nada hay más alto que la montaña; y en su costado el hombre construye , hospitales, asilos, cementerios. Sólo al fin amados. Notas. * ¿Por aquí quiere decir por aquí? O. a la cajera del Ikea. Título. * A todos los niños les gustan los aviones. A todos les gusta verlos pasar sobre sus cabezas, a todos les gusta subirse a las cosas que vuelan o al menos dan vueltas; subirse ellos solos y que les ayuden a bajar. * Nos parecen valientes aquellos que hacen lo que nosotros necesitamos creer que haríamos en sus mismas circunstancias. * En la terraza, una niña se le acercó y le dijo: Mira, llevo chanclas y voy a la piscina, no, a la piscina no, a la playa. ¿Qué te gusta más, la piscina o la playa?, le preguntó él. Las dos, dijo ella, la piscina mola más porque me tiro de cabeza en la pequeña. Y voy a tomar el sol y llevo bañador y con las chanclas no se me clavan las piedras. Porque hay piedras así, de cinco kilómetros clavadas en el suelo y clavadas en el mar, así de grandes, es que no puedo estirar más el brazo. Y en la playa, aunque me pasen las olas por encima, me meto igual, me aguanto. Yo en cuanto llegue a la playa me voy a poner así, en la toalla. Y voy poner una sombrilla. ¿Y luego al agua?, le preguntó él. Sí, dijo ella, cuando me echen la crema. Leyó un periódico tras otro y en el momento en el que se iba ya de la terraza se volvió y entonces pudo ver, con tristeza, que la niña seguía todavía allí, esperando, entre las mesas y sobre los bancos. * En la cafetería del tanatorio: ¿En qué piensas? En nada, en la radio. ¿La radio? Sí, en la radio de los coches, ya sabes, la señal, la frecuencia, se dice frecuencia, ¿no? Volviéndose y sonriendo: Cuando sales del túnel vuelve la música. En eso pensaba. Relato cometa. Notas. * ¿Será la culpa, se presente con el pretexto que se presente, adopte la forma que adopte, esta angustia sin ir más lejos, una angustia que sólo crece al pensar en la angustia que está por llegar, será la culpa insisto el castigo que el espíritu nos infringe ante nuestra incapacidad para detener nuestro continuo e irreversible deterioro? Cómo hacerle frente sin ser ingenuos. Y qué sería de nosotros sin la ingenuidad, esa insuficiente versión de la inocencia. ¿Acaso no era la inocencia (sin contar el arrepentimiento, que en realidad viene a ser lo mismo: una desesperada súplica con la que se trata de evitar la condena, un desesperada pretensión de inocencia) el primer paso hacia la salvación?, ¿salvados por quién?, ¿salvados de qué? * Y cuando el ascensor llega a tu piso intentas salir pero la puerta está bloqueada y entonces sólo entonces subes o bajas depende de quién seas y de qué día hayas tenido subes o bajas un piso tan sólo siempre tan impaciente por volver a casa y seguir descomponiéndote en el sofá subes o bajas y después de subir o bajar vuelves a tu piso convencido de que ahora sí la puerta se abrirá para ti. * Quizá el talento sea una cuestión de probabilidades. * Intensidad: lo que cuestiona / el umbral de una pupila. * ¿Es peor lo ancho sin objetivo o lo estrecho que persigue un fin? * La culpa: qué ridícula forma de protección, qué manera más egoísta de defenderse. * Pureza es carencia. * No le parece justo. Y no se refiere a una clase de justicia que pueda afectarle a él sino la que él le niega a los demás. No se puede vivir así: dominado por este sufrimiento sin desgracia, este arder sin ceniza que rebosa el sueño y la vigilia. * A menudo la vida acaba siendo la réplica que le damos. La luz del mediodía se refleja en las hojas de los árboles más bajos y su contemplación nos proporciona el consuelo de ver cómo la naturaleza se muestra a nuestro alrededor ajena a nosotros que la observamos, ndiferente y al mismo tiempo a nuestro lado. * “Pero esto duró sólo un momento, lo que tardó la noche y el viento en desdibujar las letras de la última palabra”. Roberto Bolaño. * El niño: Te lo juro y te lo digo de verdad. * El amor no lo es todo. No, no es todo, es lo único. Diálogo. Relato cometa. * Dice: Tengo que llamar. Pero no llama. Una noche lo hace. En cuanto oye la voz al otro lado de la línea, dice: Soy yo. Estoy bien. Y cuelga. Comienzo relato. * Una mujer mantiene una relación con el marido de su amiga. Ésta, la que está siendo engañada, le dice a la otra: Va por días. A veces hace cosas que no me parece que pueda hacer alguien que esté enamorado. No sé, no se puede estar tan sola. Tener siempre esa sensación. No nos hicimos nada. No pasó nada. Y de repente, no sé. Yo lo único que te digo es que no puedes quedarte viendo como tu vida pasa y pasa sin ti. Estuvimos bien. Hasta que dejamos de estarlo. Seguir es empezar de cero. A estas alturas. Empezar de cero cada día. Pero es lo mejor. Qué vamos a hacer si no. Relato cometa. * Vamos, habla: manifiéstate “en” y no “con” * Sucedió un martes. Podría haber sucedido cualquier otro día igual que podría no haber sucedido nunca pero sucedió un martes. Por supuesto, antes de que nada ocurriese, había sido martes por la mañana (contar lo que pasó por la mañana) y luego había sido martes por la tarde (contar lo que pasó por la tarde), hasta que por la noche sucedió aquello que ahora quiero contar. Comienzo relato. * Su primera noche juntos. Se conocieron en el aeropuerto. Acaban de despertarse. Ella dice: Podrías haber dado con una mujer que se iba, una que venía para quedarse o una que volvía para marcharse para siempre. Supongo que no tuviste mucha suerte. O tal vez sí. Podría haber sido mucho peor. Relato. * Y al final termina sucediendo lo contrario: el padre llora y el hijo grita. * Yo me alegro por ellos, son de la familia; si están bien no te piden nada. Diálogo. Relato cometa. * La cesta de la ropa, ¿pesa más cuando la ropa está sucia? Diálogo. Los amigos recogen la casa de la enferma. Relato cometa. * Siente que mientras esté aquí, leyendo, seguirá estando solo, así que mientras lee sólo desea que algo, lo que sea, interrumpa su lectura. * Enciende una luz antes de que todas se apaguen, enciende una vela para que puedas ver lo que recordarás más tarde, antes de que soples, cuando ya no quede aire que tomar. * No les costó mucho llevárselo todo. Comienzo relato. *